Asuntos pendientes

Me acuerdo de un capítulo de Friends en el que Phoebe estaba extrañamente muy enfadada con Ross por algún motivo que desconocía. Durante todo el episodio, y entre las tramas del resto del grupo, todos intentaban averiguar qué era lo que le había hecho Ross a Phoebe para que ésta lo odiara tanto de repente. Al final la propia Phoebe recordaba qué era lo que le había hecho: éste la había llamado aburrida cuando jugaron una partida de ajedrez en un lago congelado, tras lo cual se quitó su máscara de energía y se convirtió en Cameron Diaz. Obviamente, se trataba de un sueño.

Algo parecido me sucede a mí hoy, y no es la primera que me pasa. Hoy he soñado con Javi. Por si no fuera poco pensar en él, ahora aún encima lo veo cuando duermo. En mi sueño estábamos de vacaciones, digo yo que en lo que mi mente simuló como Lloret, ya que nunca he estado ahí. Todo el rato iba detrás de Javi intentando hablar con él, pero me rehuía y se iba con sus amigos. Yo, en lugar de pasar de él, me quedaba allá donde iba y trataba una y otra vez de que me mirara. El sueño, en esencia, era básicamente eso: yo detrás de él intentando que me escuchara.

Hoy, al despertarme, me he levantado con una sensación rara. Rara y chunga, muy difícil de describir. Sentía como si acabara de discutir con él y me hubiera dejado con la palabra en la boca. Y es por eso que ahora tengo la sensación de que tenemos una conversación a medias. Conversación que hasta que no termine no me va a dejar tranquila. En realidad es una estupidez, y por supuesto si no he sabido nada de él hoy, que volvía a su casa después de las vacaciones, menos voy a saber a partir de mañana, que empieza a trabajar.

No sé si debería llamarlo y hablar con él, y decirle muchas cosas que he estado pensando. No sé si podría quedar de desesperada, pero realmente me da igual. No pretendo volver con él, sé que todo acabó y además, visto lo visto, creo que para él al menos ha sido una decisión acertada. No pretendo volver a molestarle con el tema, tampoco revolver la mierda ni discutir, sólo necesito que esa sensación de incertidumbre, de temporal y fuerte dependencia de él se termine cuanto antes. Necesito vivir sin pensar en ello, y asumir el paso del tiempo y quedarme con la conciencia tranquila. Necesito resolver mis asuntos pendientes con él, pero parece que él no quiere nada conmigo.

Esos momentos duros

A casi un mes de haber cortado con Javi, y con tan sólo dos conversaciones (una de ellas acerca de por qué lo dejamos y la otra intentando ser normal), hoy tengo noticias suyas. Está con sus amigos en Lloret de Mar, en Barcelona, y yo sigo en Alicante pensando en él día sí día no desde lo ocurrido. Parece ser que no es recíproco. Casualmente, una amiga también cortó con su novio semanas antes que yo y ahora él también está en Barcelona con una chica que conoció por el GunBound. Parece que Barcelona es el lugar ideal para los ex-novios, y mientras nosotras en Alicante jodidas y deseando que se acabe el verano.

Por otra parte, ayer estuve hablando con un amigo al que no veo desde hace tiempo. Le propuse quedar para vernos, porque hará casi dos años que no lo hacemos. Aceptó, dijimos hora, dijimos lugar, y hoy a las once de la mañana, y por MSN, me dice que no quiere saber nada de mí, y que para él estoy muerta. Comprenderéis que para mí este verano apeste totalmente, y que desee con todas mis fuerzas el comenzar la carrera y cambiar de aires, conocer gente nueva, hacer nuevas amistades, estar ocupada empleando mi tiempo en cosas útiles y no volver a sentir durante mucho tiempo esta sensación de “mejor no haberte levantado hoy”.

Mi peor pesadilla

Hace un año hice un post sobre la cucaracha; aquélla gigante que entró en mi casa y que acabamos reduciendo en la habitación de mi hermana. Ahora, eso es un cuento de hadas comparado con lo que sucede.

No sé de dónde salen, no sé si son pocas o muchas, no sé por qué salen ni si se van a ir, pero el tema es que en mi casa hay cucarachas. En un intervalo de 48h han salido cuatro cucarachas iguales en diferentes lugares de la casa: cocina, baño, salón y mi cuarto. La de cocina la vi yo por la pared, y de lo único de lo que fui capaz fue de salir de la cocina e ir al salón a decírselo a mi madre. No tengo espíritu de supervivencia ante las cucarachas.

Nos hemos puesto en contacto con varias empresas, y la mayoría vienen a casa para hacer un análisis gratuito y sin compromiso. Esa gente sabe lo asqueroso que es lo que tienen entre manos. En principio mis padres son reacios a esta medida, pero como comprenderéis, me niego a convivir con las cucarachas.

De momento, y como es obvio, hemos comprado matacucarachas y también Cucal, pero igualmente eso no soluciona el problema al 100%. Veremos cómo sigue esto, pero empiezo a sentir que la calle está más limpia que mi casa. Y eso da mucho asco.

El atractivo de comprar en IKEA

El otro día fui a IKEA; sólo era mi segunda vez allí porque el único IKEA que me queda cerca es el de Murcia (¡y a Murcia no se va todos los días!). Había estado pensando en organizar mi armario, así que hace días fui a la web para ver qué tipo de cosas me podrían ir mejor. Finalmente tras unas noches algo confusas (de pronto todo lo que ves es bonito, pero o no pega entre sí, o las medidas no te sirven o, incluso siendo IKEA, son cosas caras) conseguí un buen método de organización del armario.

Cuando llegué allí, me di cuenta de que muchas cosas eran más pequeñas de lo que parecían, y otras simplemente eran diferentes. Finalmente lo que iba a ser un bloque de organización PAX con tres cajas LÅDIS, un cesto de rejilla ANORDNA de 35×37, una caja SLUGIS de54×35, un organizador JÄLL, dos pares de grupos de perchas HEMLIS y un par de cajones SKUBB, acabó siendo simple y llanamente una caja SLUGIS, las tres LÅDIS y una caja SAMLA (que ni sabía que existía hasta que fui) de 37×25.

Al llegar a casa me di cuenta de que me sobra armario por todas partes, y de que mis cálculos iniciales de que me cabía una segunda caja SLUGIS más pequeña, eran certeros. Por otra parte, y para una función diferente, me acabé comprando un par de cajas PAPPIS más, y otra vez necesito más cantidad. Por suerte o desgracia, entre mi cama y la estantería queda un hueco que justamente es del tamaño de las cajas PAPPIS, de modo y manera que me tocará volver para comprar un par más para esa zona, otra para los zapatos (trataré el tema de cuántos pares de zapatos tengo y dónde NO puedo meterlos en otro post) y una más para la ropa de temporada del armario.

Para los que no hayáis ido a IKEA (que no sé cuántos sois, francamente), allí te dan lápices pequeños y un folletito para rellenar de aquellas cosas que ves (bien en la exposición, bien ya en la propia ‘tienda’) con el número de serie, el nombre (que tienen tela), el precio e incluso en qué lugar se encuentran. Además, también puedes coger un catálogo, ya sea de “préstamo” (para devolver) o para quedártelo. A lo largo de la exposición puedes ver diferentes estancias ya diseñadas, así como el ejemplo de tres pisos totalmente amueblados: de 55m2, 35m2 y 20m2. Todos preciosos, así también vivo yo en 20m2!

Cuando estás allí te da la depre y empiezas a pensar que con un par de cosas baratitas lo mismo tu casa queda igual. Mentira cochina, amigos. Al llegar a casa siempre te sobra o te falta algo, las medidas no coinciden con las tuyas o, incluso quedando todo bien, te das cuenta de que no queda igual que en la tienda. Y he ahí el atractivo de IKEA, porque una vez que vas, tienes que volver. Porque, ¿quién sabe? tal vez hay cosas nuevas, ¡y más baratas!

Jodiéndome el reloj biológico

Normalmente todos los veranos me pasa lo mismo: empiezo diciendo que este año sí que madrugaré y que incluso haré cosas productivas. Como viene siendo natural, al final nunca hago nada y me vuelvo cada vez más vaga. Como consecuencia colateral podría citar mi misterioso y considerable aumento de peso en verano, pero la que es realmente la más notable y precisamente es por la cual escribo este post es la siguiente: el cambio de horario.

En mayo me despertaba sobre las nueve; solía estudiar para la selectividad por la mañana, y por la tarde a veces echaba siestas. Algunos días iba también a clase, así que en cierto modo era prácticamente el mismo horario pero sin el coñazo de tener que aguantar siete u ocho horas en el instituto. En junio me despertaba sobre las diez y media, y me acostaba como mucho a las dos. Era un horario guay porque aprovechabas tanto la mañana como la madrugada, sin llegar a cansarte de ninguna de las dos. Ya en julio la cosa empezó a cambiar, y pasé a levantarme a las doce o doce y media, acostándome más allá de las tres de la madrugada.

En realidad era mi clásico horario veraniego, ése del cual puedes “salir” madrugando una mañana y aguantándote una siesta. Haciendo estas dos cosas, a las once de la noche estás muerta y caes en la cama rendida. Poco a poco este horario ha ido mutando a lo que me pasa ahora mismo. Me levanto no antes de la una de la tarde, a veces incluso más (hoy, por ejemplo, a las tres). Por la noche, aguanto hasta las seis de la mañana sin problema.

Así, duermo una media de 10h, repartidas en dos franjas: de seis a una y de tres a seis de la tarde. Como veréis, es una pasada, sobre todo porque me limita a vivir por la noche totalmente. Éste es ese tipo de horario del que directamente ya no se sale, sino que se tiene que aguantar un día sin dormir para poder retomar el ritmo natural de las cosas. Por supuesto es una terapia de choque, y nunca hace bien. Si a principios de agosto estoy así, ¡no quiero ni imaginarme cómo estaré antes de empezar las clases, allá por principios de septiembre!


P.D: Esta entrada ha sido escrita a las 3:56am, pero ha sido programada para las 9:30am.

De vuelta

Hoy me he estado peleando con el nuevo theme durante todo el día, así que espero que seais buenos conmigo. Todavía hay cosas por arreglar, pero con estas cosas siempre he sido decisiva: lo hago, lo enseño. Me gustaría que me ayudarais si veis algunos bugs, y sobre todo que me dierais vuestra opinión.

Estos días yo no soy verdaderamente yo; muchas cosas han cambiado y ahora vuelvo a estar sola. Sola frente a esta nueva etapa que se acerca, sola en lo personal y sola con respecto a decenas de decisiones que pueda llegar a tomar. Pero sobre todo espero que ésta no sólo sea una época de transición y de adaptación difícil para mí (que lo va a ser), sino también espero poder aprovechar este momento al máximo. Exprimir cada segundo de mi vida y vivirlo orgullosa, con la cabeza bien alta y con esa actitud mía que, dicen, me caracteriza: ánimos, alegrías y una sonrisa en la cara. Porque los problemas nunca son tan grandes como parecen, y porque ahora me toca empezar a vivir, de manera algo egoísta, una etapa que sólo me corresponde a mí.

Comunicado

Pues allá voy, camino de la universidad. Como sabéis, fui la tercera mejor nota de las que entraron a Publicidad, y ahora me toca formalizar mi matrícula. Después de haber ido a la universidad este lunes y haber recogido el sobre de matrícula, me toca esperar hasta el viernes para poder entregarla junto con la beca.

Como novedad, poquitas cosas, salvo que éste es mi primer post desde mi portátil nuevo. Me lo ha regalado mi padre por haber sido Cum Laude este último año de Bachillerato, y me he dado cuenta de que con esta configuración de pantalla el theme del blog es una basura. ¡Si había que cambiarlo antes, ahora ya…! En cuanto a Javi y a mí, va a tener que venir él. No quiero explicar por qué, ni tampoco volver a darle vueltas al asunto.

Este verano está siendo largo y no muy bueno, aunque confío en que con el comienzo de las clases (previsto para el 15 de septiembre) todo vaya a mejor.

15 de julio

A día de hoy todavía no me han dado una respuesta a si puedo o no puedo ir a ver a Javi. Pregunté en junio, pregunté a principios de mes, pregunté la semana pasada y pregunté hoy. Y todavía nada. Me veo que me quedo en Alicante y que una vez más es él quien se va a tener que mover por mí. Se admiten apuestas.

En otro orden de cosas, todavía no he ido a la playa en todo el verano, y eso que vivo a 10 minutos en coche. Además de todo esto, resulta que me he puesto mala y que me encuentro horriblemente mal. Este verano está siendo incluso más largo de lo que yo creía, y lo único que me consuela es el hecho de que empiezo el curso el 15 de septiembre, lo cual me parece bastante pronto pero me alegra por la putísima mierda de verano que estoy teniendo.

Resultados de la Preinscripción

Preinscripción

Lo que se dice no tener abuela

¿Por qué me sigues mirando fijamente?
¿Realmente soy tan guapa?
Aún así, si me sigues mirando,
me sentiré un poco violenta.
Cada vez que paso,
los chicos giran sus cabezas,
siento las miradas por detrás.
¿Qué es lo que debería hacer?

Estoy tan buena,
soy tan guapa.
Soy tan simpática,
soy tan encantadora.
Soy tan guay,
estoy tan, tan, tan buena.

Por las miradas que siempre recibo
y los chicos siempre que siempre me siguen alrededor,
pensarías que ya estoy acostumbrada a ello,
pero, ¿por qué resulta todavía tan agobiante?
Quiero vivir una vida tranquila,
como lo hacen las otras chicas.
¿Por qué nací así?
¡Mi vida es tan agotadora!

Estoy tan buena,
soy tan guapa.
Soy tan simpática,
soy tan encantadora.
Soy tan guay,
estoy tan, tan, tan buena.

Todo el mundo me está mirando,
porque estoy buena.
Todo el mundo me está deseando,
porque estoy buena.

Todo el tiempo, por todas partes
siguiéndome,
en el punto de mira,
persiguiéndome allá donde voy:
a un restaurante, una terraza, un pub.
¿Cuánto tiempo tengo que aguantarlo?

¿Por qué no baja mi popularidad?
Ojos sensuales como los de Go Soo Young
Mis bonitas piernas como las de Ha Ji Won.
No puedo más,
creo que le gusto a todo el mundo.
Por favor, dejadme en paz,
todos los chicos me desean,
todas las chicas me odian.
Nunca dejarán de hacerlo
porque saben que estoy muy buena.

Estas chicas son las Wonder Girls, un grupo musical compuesto por cinco chicas surcoreanas de entre 16 y 19 años. En cualquier otra circunstancia me habrían pasado desapercibidas, pero la letra de esta canción me ha resultado muy graciosa, e incluso me ha hecho contagiarme a mí de esa actitud de “Oh, Dios mío… ¿por qué me hiciste tan guapa?”, jaja.

Entradas siguientes »